Prédicas Cristianas.- Útiles en las manos correctas

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Introducción: Predicas Cristianas.- Ser útiles en las manos correctas

El verdadero uso de las fundas de asientos

Antes de comenzar quiero contarles acerca de un objeto muy conocido y común para todos; se trata de las fundas de asientos en los buses. Tal parece que durante toda la vida hemos vivido en un error al viajar: seguro conoces las fundas que colocan en la parte superior de los asientos en los autobuses. Bien, ¿sabes para qué sirven?.

Seguro la respuesta será que por higiene, para proteger tu cabeza de la suciedad del asiento; para que no sudes y se te pegue la suciedad en la cara; etcétera. Pues todas las anteriores son incorrectas. La realidad es que su función es detener tu cabeza cuando te duermes durante un largo viaje; así como protegerte de la luz para que puedas dormir mejor.

Fueron diseñadas por Yuan Longping, un inventor chino, de quien nadie sabe, asi como también la mayoría desconoce el uso de su invento.  

Lectura Bíblica: San Juan 6:1-13

Analizaremos estos pasajes y descubriremos como llegar a ser útiles en las manos correctas.

El desafío de Jesús (San Juan 6:5-7)

5 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?

Jesus – Desafio a Felipe

Encontramos en estos versículos un gran desafío por parte de Jesús a Felipe. Sin lugar a dudas era un problema con el que Felipe humanamente no podía.

Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco. Hay algo muy interesante en esta respuesta; ya que si analizamos el valor de un denario era equivalente al jornal de un día de trabajo. Osea que lo que Felipe estaba diciendo era que ni con el sueldo de 200 días de trabajo alcanzaría para comprar pan para tantos. Matemáticamente estaba en lo correcto; pero olvido que esto era una oportunidad de responder en fe a un gran desafío.

Tenido en poco (San Juan 6:9)

9 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?

Panes y peces

Observamos que Andrés, otro de los discípulos; de alguna forma tuvo en poco al muchacho que trajo sus panes y sus peces. Si bien es verdad que frente a una multitud tan grande no era mucho; pero al menos era algo.

Quizás era un joven que frente a la necesidad, dijo ¿que puedo aportar yo?. Tal vez no era mucho pero quiero recalcar y resaltar a este joven; ya que sin su aporte el milagro quizás no hubiera ocurrido.

En las manos correctas (San Juan 6:10-11)

10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.

11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.

Es sorprendente como estos mismos cinco panes de cebada y dos pececillos; en las manos de Andrés no significaban mucho; pero en las manos de Dios se transformaron en el milagro de multiplicación más grande de la historia.

Esto sucedió porque estos panes y peces llegaron a las manos correctas; y de esta forma pudieron ser de mucha utilidad

La disposición hizo la diferencia (San Juan 6:9)

9 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos;

Este muchacho había sido el único, en medio de tanta gente; que estaba dispuesto a compartir lo poco que tenía. Es imposible pensar que dentro de un grupo tan grande de personas solo este muchacho hubiera tenido comida; pero hay algo cierto, fue el único que estuvo dispuesto a compartir lo que tenía.

Se me ocurre pensar ¿ninguno de los discípulos tenían comida?. ¿Ninguna de las mujeres que había presentes habían llevado alimentos para sus familias?. Es casi seguro que sí, pero la gran diferencia es que el muchacho estuvo dispuesto a compartir y depositar lo que tenía en las manos correctas.

Aplicación práctica a nuestras vidas

Útiles en las manos del alfarero

Jesús nos presenta un desafío a cada uno de nosotros también. El desea que seamos útiles en las manos correctas.

Puede ser en Predicar, alabanzas, con los niños, evangelizando, limpiando, compartiendo nuestros talentos, dones, economía.

¡No tengas en poco lo que tienes!

Si tienes la disposición, solo ponlo en las manos correctas y vas a ver cosas grandes.

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