El fracaso: Calamidad o trampolín (16/16) – CONCLUSIÓN

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LAS CALAMIDADES SON UN TRAMPOLÍN QUE NOS IMPULSA A MAYORES ALTURAS DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO DE NUESTRO POTENCIAL, OTORGADO POR EL ALTÍSIMO.

Zoilo

«NUESTRO ÉXITO ESTA DETERMINADO EN GRAN PARTE POR LO QUE HACEMOS LUEGO DE FRACASAR»

Hal Urban (1992, en 20 COSAS QUE DESEO MIS HIJOS SEPAN, Editorial BETANIA).

«Por el Señor son ordenados los pasos del hombre,

Y EL aprueba su camino.

Cuando el hombre cayere, no quedara postrado,

Porque el Señor SOSTIENE su mano» Salmo 37:23-24; (mi texto favorito)

Al llegar a la edición 16; el tema no se cierra; porque la vida continua, los reveses y desafíos seguirán presentándose hasta que partamos de este mundo; y en el postrer día de nuestra existencia, cuando lleguemos al desenlace final, experimentaremos una nueva calamidad: LA MUERTE; y también un nuevo desafío: LA ETERNIDAD.

Debo decir que encarar el fracaso (amén de otras cosas de mi pasado que debí resolver), perderle el miedo, y seguir adelante a pesar de las perdidas y dolor, ha sido UNA BENDICION, desde que ENTENDI QUE FRACASAR NO ES UN PROBLEMA, SINO QUE EL PROBLEMA ES ¿QUE HACEMOS LUEGO DE FRACASAR?.

La triste realidad es que cuanto más demoremos en aprender de nuestros fracasos, LA VIDA SE NOS ESCURRIRA DE ENTRE NUESTROS DEDOS; el tiempo pasara sin que nos demos cuenta, y a medida que uno se hace viejo, sino se aprendió a lidiar con los fracasos, MENOS PROVECHO sacaremos de ellos. 

Aunque nunca es tarde para aprender; se dice que perro viejo no aprende; cuando vivimos en Montevideo, tuve la dicha de conocer al primer domador de perros que tuvo el Uruguay, hombre de avanzada edad, siempre pasaba por enfrente de nuestra vivienda con un perro distinto; le hice un trabajo de herrería en su casa, allí lo conocí y me conto que el perro viejo SI APRENDE si uno sabe cómo enseñarle.

Lo aplique a mi vida sobre el PRINCIPIO, DE ESTAR SIEMPRE DISPUESTO A APRENDER.

NO SIEMPRE estamos dispuesto a aprender de nuestros errores y fracasos; en una de las primeras ediciones de esta serie, declare que muchísima gente, pero muchísima, OCULTA Y NIEGA sus fracasos; y a menudo, CRÍTICA acerbadamente a los que lo hacen, para desviar la atención popular de los suyos propios, algo muy común que pasa incluso en el ámbito eclesiástico.

Concluyo expresando, con base en los enunciados de la Biblia, Palabra y revelación de Dios, que el fracaso es la FORJA de Dios para hacer mejores hombres y mujeres en todas las épocas de la historia; lamentablemente, EL CONSENSO HUMANO, Y TAMBIEN EL ECLECIASTICO, no ven con buenos ojos al que fracasa; no solo se les menosprecia, sino que se les confina al silencio y al olvido.

La buena noticia, es que la Biblia toda NO SECUNDA esa apreciación humana, sino que el EVANGELIO,  máxima expresión de un Dios que  ama, y que hizo lo necesario para BRINDARNOS LA SOLUCION en Cristo Jesús, no nos deja tirados.

LA PROMESA:

«CUANDO EL HOMBRE CAYERE, NO QUEDARA POSTRADO,

PORQUE EL SEÑOR SOSTIENE SU MANO»

¿QUE HARÁS TU?

¿LEVANTAR AL CAIDO 

O TERMINAR DE HUNDIRLO?

QUE DIOS TENGA MISERICORDIA DE NOSOTROS.

Luis Curbelo

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