El fracaso ¿calamidad o trampolín? (11/16)

Compartelo en tus redes sociales:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print

“EL FRACASO COMO MAESTRO.

“El fracaso nos enseña que no siempre podemos tener lo que deseamos. Algunas veces, aun cuando hacemos todo lo correcto, igualmente las cosas no salen como esperábamos.(H.U.)

PACIENCIA Y SABIDURIA PRÁCTICA

En noviembre del 2005, fui guiado a emprender un proyecto, con el cual, ganaría nuestro sustento y tendríamos la oportunidad de ejercer el ministerio cristiano con personas no cristianas. Comenzamos así, la preparación de acondicionar todo para el inicio, que se efectuó en febrero del 2007; nos fue muy bien todo ese año y el siguiente; al cabo del mismo, cerré saldando todas las deudas, estando al día con los aportes al Estado (éramos 4); entonces me dije a mi mismo: de aquí en más, todo es ganancia.

El 2009, comenzó con la crisis financiera en EEUU, que repercutió en la economía mundial, y desde entonces, hasta el 2013, año que tuve que cerrar, fuimos para atrás en vez de ir para adelante ¿que hice mal?, yo nada; causas ajenas a mí, me “fundieron” al igual que incontables uruguayos a todo lo largo y ancho del país.

Por otra parte, nuestra hija que es profesional de la salud mental, acoto que desde el 2002, la mentalidad uruguaya cambio de manera abrupta, pues la sociedad se volvió RECLAMANTE; y eso afectó a todo el país.

El actual partido de gobierno, desde que asumió aplicó políticas sociales con el fin de reflotar minorías sumergidas; pero las mismas, generaron efectos negativos en todos los emprendimientos bajos y medios, haciendo que unos cierren sus puertas y otros operaran desde la clandestinidad.

Y que decimos cuando la enfermedad golpea nuestras puertas, el mundo queda patas arriba y se malogran proyectos, recursos y metas, terminado en fracasos.

No siempre podemos tener lo deseado o las cosas como las queremos; nos salen al paso imprevistos que no se originaron por nuestra causa, otras manos lo plasmaron.

La Biblia, libro que contiene valiosas lecciones de orden práctico, nos plantea algo muy interesante:

“ES PUES LA FE, LA CERTEZA DE LO QUE SE ESPERA; LA CONVICCION DE COSAS QUE AUN NO SE VEN, PERO QUE VIENEN EN CAMINO”; La fe DEMANDA PACIENCIA.

No esa paciencia en la cual uno se aguanta contra su voluntad para no matar a la suegra.

La paciencia que espera, sabiendo que lo ve venir aunque todavía no se perfile en el horizonte. Los reveses son un hecho, mi fe también lo es, y espero y sigo actuando aunque todavía no vea resultados.

Lo otro que plantea el sabio Salomón: “SABIDURIA, ANTE TODO ADQUIERE SABIDURIA; Y SOBRE TODAS TUS POSESIONES, ADQUIERE INTELIGENCIA”; Santiago, puntualizo: “SI ALGUNO TIENE FALTA DE SABIDURIA, PIDASELA A DIOS, EL CUAL LA DA EN ABUNDANCIA Y NO NOS REPROCHA POR ELLO”.

En los rigores de los tiempos, cuando las cosas no salen como quisiéramos, debemos ejercitar la paciencia y la sabiduría práctica, ambas se cultivan en una buena relación personal con Dios.

Cuando los tiempos son difíciles y críticos, los intentos pueden ser nulos y terminar en fracaso; pero nunca debemos perder la fe, y es necesario adquirir sabiduría en la lucha por la supervivencia.

Una frase que se atribuye a Benjamín Franklin:

“EL QUE HACE, SE EQUIVOCA, MUCHO, MUCHAS VECES; 

PERO JAMAS COMETE EL MÁS GRANDE DE LOS ERRORES:

NO HACER NADA”.

Aunque los tiempos sean difíciles, y tus intentos sean infructuosos, no dejes de tener fe y luchar; en alguna vuelta de esquina, encontraras la punta de la madeja, que haga descender la bendición esperada.

Zoilo

Compartelo en tus redes sociales:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Print this page
Print

Escriba su comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *